Amor imposible

Vega L., Juan Manuel

Sentado en el bus la miró. Morena. Más bien pequeña, hermosa. Recordó entonces su primer beso, las sonrisas, las lágrimas. Escuchó de nuevo el ruido de su colchón aquella primera vez. Abrió los ojos, ya no estaba. Se odió a sí mismo. Ojalá alguna vez le hubiera dicho “Hola”, para que todos sus recuerdos hubieran podido suceder.