La infiel

Astegiano, Carolina

Siete años de matrimonio rutinario ya habían sido suficientes. Le envió un mensaje de texto a escondidas, lo esperó en el hotel, se desgajaron entre sábanas recién cambiadas, se despidieron hasta el próximo encuentro furtivo. Subieron al auto. La cama matrimonial los esperaba. Al día siguiente los esperaba otro día común.