Para la cruel Alicia

Collico Savio, Rosario

“Los reyes son los padres”, fue la sentencia de la cruel Alicia, que aún reverberaba en mi cabeza desde el último recreo. Pregunté a los adultos… evasivas y revoleo de ojos.

Los siete años son cruciales en una mujer curiosa. La siguiente epifanía llevé a cabo mi plan. Oculta tras un ficus y a la hora de las brujas esperé lo inesperado: tres hombres dejaban paquetes en mis zapatos mientras engullían la ofrenda, mis galletas preferidas.

Me dormí ahí mismo, de la emoción o, tal vez, por un hechizo de los magos; ni bien desperté corrí al jardín. El balde de agua, vacío y sólo unas briznas de pasto, pruebas irrefutables de la presencia de camellos que le enrostraría a la cruel Alicia el primer día de clases.