Romance fugaz

Osvaldo, José

Todo comenzó cuando el nene dio sus primeros pasos. Ese día, documentado de manera especial en el álbum de fotos de la familia, se paró, caminó y exploró por primera vez el ambiente desde esa perspectiva. De repente, se cruzó con ella y quedó sorprendido por la belleza de su figura perfectamente esférica.

En el silencio muerto de la noche, la acarició con la parte más fértil de su empeine en crecimiento. Su padre, un intelectual desconfiado, se levantó enojado, lo zamarreó de los brazos y le hizo jurar que nunca más iba a patear una pelota.