Un instante, un buen recuerdo

Mibelli, Claudia

Se sentaron en la galería. El calor y ese intenso perfume de verano trasformaban la noche en mágica o tal vez era la química de este primer encuentro…

Hablaron mucho, chistes, sonrisas y miradas cómplices. Él la abrazó y ella respondió entregándose en ese abrazo. Fue todo muy lento, cariñoso. Largas miradas de ternura. También miedo.

Se ducharon juntos jugando como niños. Ella no usó gorra de baño, prefirió sacrificar dos horas de peluquería.Él descubrió su verdadero pelo ondulado y sexy. Rieron mucho.

– Sofía, me gustaría quedarme a dormir.

– Quédate, a mí también me gustaría.

– No te puedo prometer nada.

– Yo tampoco, solo espero un instante que se trasforme en un buen momento, y luego en un buen recuerdo…