Venganza

Martínez, María Mercedes

Estaba por cumplir con mi sádico deber de hermano mayor cuando se acercó y me dijo con prepotencia: “Los Reyes Magos son los padres, para que te lo sepas”.

Es difícil describir la bronca que da que se te adelanten con una noticia, cuando hace rato dejó de ser tal para vos.

Embestida: “¿Y quién te hizo creer eso? ¡Ja, ja, ja! ¡Caíste, caíste, ja, ja! ¡Ahora no te van a traer regalos, es así!

Mirada vacilante, ojos pegados en los míos, llanto, carrera (entre llantos). Venganza cumplida en mi sonrisa triunfante.

Seis ojos me estaban mirando. Ese 6 de enero no recibí ningún regalo…