Caperucita Roja en 140 caracteres. Parte IX

Varios

Masci, Dardo Justino Rodríguez

“¡Qué injusta es la vida!”, pensó el artrítico Lobo, mordiendo una uva, mientras Caperucita y la Abuela bailoteaban burlonamente a pocos metros.

Masci, Dardo Justino Rodríguez

El Señor Feroz escapó corriendo de la casa. Él era un lobo serio. De ninguna manera participaría en un trío.

Masci, Dardo Justino Rodríguez

Esto ya no es para mí, pensó la Abuela, abatida, mientras Caperucita, insinuante, bailaba en tanga frente al Lobo, la capa sobre el suelo.

Medici, Mauricio

Robin Hood: La niña aprendió las leyes capitalistas y el lobo, resignado, espera que de tarde en tarde, con su canasta de vituallas, aparezca Robin Hood.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

El lobo molesto dice: por qué no escribes otra cosa, te dejas de boludeces con la caperucita roja, y de paso me dejas de joder.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Caperucita es: libro infantil, manual de supervivencia, cuento erótico, poesía romántica, alegoría autobiográfica, tweet milenario.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Contar el cuento de caperucita requiere esperar la luna llena, vestir de abuela, acariciar una bella capa, y el cuento surge solo.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

-¡Qué boca tan grande tienes! -Es para relatar historias de los seres memorables que fueron, los que son y los que han de venir.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

-¡Qué ojos tan grandes tienes! -Son para percibir las montañas, bosques, ciudades, mares, desiertos y estrellas en su totalidad.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

-¡Qué orejas tan grandes tienes! -Así escucho las voces del pasado y preservo su recuerdo para servir a siguientes generaciones.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Caperucita afrodisíaca: Le come y se siente atractivo, pero en luna llena es irritable y emotivo. Ahí que los lobos aúllen a la luna.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

El lobo vestía de la abuela, miraba con nostalgia aquellos retratos, reparaba en las anécdotas y se decía:”Antes todo era mejor”.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Ella le preguntaba lo mismo cada tarde, y él la devoraba siempre como si fuera la primera vez. Y así eternamente. Un final feliz.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Qué placer sentía el lobo al hundir su nariz sobre la capa. Reconocía en ella el drama sombrío y el sentido agónico del cuento.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

El bosque en primavera se cubre de rojas y abundantes caperucitas. El lobo estira la mano, y la lleva suavemente a su boca.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Lobo melómano toca “Death and the Maiden” de Schubert y canta a Caperuza ♪Give me your hand, you beautiful and tender vision… ♪

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Caperucita Roja, Escarlata, Carmesí, Corinto y Bermejo pasaron frente a él. Pero el lobo daltónico no las distinguió del follaje.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

En el bosque un lobo dirá: ¿Dónde vas? ¡Con la abuela! ¡A ambas comerá! y ¡Un leñador rescatará! (Suspiro) Tantos panoramas afuera.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Lobo: ¿Que bestia sería capaz de comerse una niña? Caperucita solo me sigue el juego, y finalmente se deja atrapar complacida.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Hay que huir. Huir del bosque. El enemigo verdadero es el bosque. Es la razón de que me disfrace, pronto mi nieta vendrá por mi.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Caperuza con tendencias paranoides se cree perseguida por multitud de lobos. El terapeuta solo espera el momento de devorarla.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Caperucita hace un alto en la marcha, y al abrir el cesto que le había dado su madre, encuentra un disfraz de lobo.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Leñador le cree abuela. Lobo permite suave susurro en sus orejas, pero destroza de un zarpazo cuando intenta tocarle las nalgas.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

La mayor dificultad que se presenta para distinguir la diferencia entre un lobo y una anciana son las orejas cubiertas de pelo.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

La leyenda dice que al contar “caperucita roja” con el final del leñador, pueden oírse los lamentos desde la tumba de Perrault.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Perrault se disfrazó de mamá, ella de Caperucita, ésta de lobo, él de abuela, abuela de leñador, leñador de lector y yo de Perrault.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Cuando el cine proyecta la película de Caperucita, los lobos que llenaron la sala salen hablando pestes, incrédulos y hambrientos.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Caperucita protege a los lobos y aleja a los leñadores. Los lobos, sabiéndose protegidos, muestran sus enormes ojos y temibles dientes.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Prefiere los lobos a los hombres; se tiende en el pasto desnuda, solo con su capa y espera que vengan los lobos a poseerla.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Tras los eventos, el leñador cambió su mote a partero de caperucitas, le parecía que sonaba con más prestigio.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

La monótona visita dominical llevó a la abuela y Caperuza a mudar el bosque a casa, disfrazarse de lobas y jugar a las preguntas.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

La simbiosis establecida entre Caperucita y el Lobo, ha resultado en niñas de apetito feroz y lobos saltarines y amariconados.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Mi bisnieto es el vivo retrato de su padre. Cuando me visita en el bosque, el leñador siempre intenta partirlo en dos.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Al llegar caperucita encontró: a su abuela. El lobo tiene infinidad de ocupaciones desde que emigro del bosque a la ciudad.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Años después, Caperucita cayó en las drogas y la prostitución. El lobo ocasionalmente obtiene papeles de abuela en películas serie B.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

El lobo vació su vientre de piedras, colocó a Caperuza y su abuela y, disfrazado de ésta, llevó una canasta a la madre de la niña.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Te recibo, te cautelas, me preguntas, te respondo, te miro, te oigo, te devoro, te adentro, me parte, me deformo, nos rehacemos, me retiro.

Mendez Ruiz, Luis Felipe

Benedetti: El lobo que cree reconocer a la niña, le llama: ¡Caperucita!. -Yo no soy esa… Era, sí, pero ahora vengo un poco de ti.

Comentarios cerrados.