Caperucita Roja en 140 caracteres. Parte XV

Varios

Pérez Santos, Susana

Le escuchaba decir “para comerte mejor” y su cuerpo se convertía en fuego. Cuando oía esas palabras, la comida no llegaba a la abuelita.

Peruzzo, Marcos

– Es tan tarde. Le dije, el bosque no. Golpean, ¿será? Señora es por su hija, ella está… ¡Y el leñador abrió al medio al lobo!

Peyrano, Evelin

Pasearse por el bosque vestida de rojo posiblemente fuera su último recurso. O lo provocaba o jamás estarían juntos. Y así fue.

Peyrano, Evelin

Dos femeninos desaparecidos, sin testigos. Canasta en el piso, capa roja sobre la cama… sangre por todos lados. Y los forenses entraron.

PoloAyllapan

Crónica: Zona roja. Aparece viva la abuela de la piba descarriada dentro de la panza de un travesti peludo. Vecinos lo ajustician.

Polo Ayllapán

34 años Capital Federal

Pombinho, Claudio

Había una vez Caperucita, el lobo le hace preguntas y se la come. ¿Se la come el lobo, digo, a Caperucita? ¡Idiota! ¿Por? ¡Ya no lo sabré!

Pos, Carlos

Mi madre y el leñador fueron amantes -admitió Caperucita. En represalia, por descubrirlos, inventaron lo del Lobo y quedé como una tonta.

Pos, Carlos

Nada es lo que parece. El lobo se disfrazó de abuela; Caperucita de lobo; la mamá de Caperucita; el leñador de madre y la abuela de leñador.

Pos, Carlos

El Lobito Ferocito se quejaba de dolor de panza. “¿Qué le pasa?”, le preguntó el Lobo Feroz a la Loba Feroza. “¡Comió Caperucitas Verdes!”

Poustis, Gladys

Algunos bípedos implumes pensaron en rojo, rojo fue el fluido de mis venas abiertas.

Hoy es el funeral del lobo y Caperucita está de luto.

Prósperi, Gabriel

Feroz: El leñador mató al lobo de un hachazo y sacó de la panza a la abuela… O lo que quedaba de ella: el lobo tenía una digestión muy rápida.

Pugliese, Maximiliano Gastón

Caperrusita traía vodkanastita parabuelita. En bosque, loboris el sobieticomensal, ansiosofóvich espera para Mamushcanibalístico almuerzo.

Pugliese, Maximiliano Gastón

Soy “lobo”. Me perdí en el bosque. Soy negro sin collar. Dientes y nariz grande. Si me ves llamá. Mis dueños me extrañan. Será Gratificado.

Pugliese, Maximiliano Gastón

El lobo dijo: “¡Caperucita tanto tiempo! Pero qué panza tan grande tienes”. Caperucita contestó: “eh, si, sentate que tengo que hablar con vos”.

Reyes, Marcelo Pablo
Kaperusita: Muerte de lobo en manos de leñador K. La Abuelita traficaría manzanas. Fuente cercana al sillón de Rivadavia.

Ribbert, Elsa

Primicia: ¡Caperucita y el Lobo son los ganadores del Bailando! ¿El sueño? Lobo abrirá su propio comedor infantil en el bosque.

Rivero, Héctor

El lobito bueno se encontró con Caperucita y ésta lo sedujo ofreciéndole su canastita.

Roa, Matías

Lentes de contacto “Para ver Mejor”. Caperucita se hubiese dado cuenta que era el lobo sin dudar tanto… ¡LLAME YA!

Rodríguez, Marcelo

Caperucita era roja; comunista. Se lo iba a revelar a su abuela, pero se le cruzó el lobo feroz. Jamás morirá de la memoria.

Roggero, Fabián

El hilo de luz a través del ombligo las tranquilizó. Caperucita se contrajo y la abuela vio, como por una mirilla, al cazador que ingresaba.

Rojapiel, Jerónimo

– Abuelita abuelita, pero que braz… – Escuchame… ¿vos sos o te hacés…? ¿No ves que soy un lobo? L-O-B-O… un loboooooo… ¡Auuuu!

Rojapiel, Jerónimo

Se busca niña entre 13 y 17 años, vestía una caperuza roja, vista por última vez en un bosque, acompañada de un lobo. Gracias.

Rojapiel, Jerónimo

Se busca hombre de unos 35 años, vestía camisón, de contextura peluda, apodado “el lobo”… Llamar al 0800-pedofilia. Muchas gracias.

Rolnik, María Cristina

Ca-pe-ru-ci-ta luz de mi vida, latigazos de lengua sobre el paladar. Caperucita los lobos no hablamos, nuestra saliva es eterna.

Rolnik, María Cristina

Ella se deshizo de la capucha y de la bombacha broderí. Triste su Lobo: “No podré quitarme nada”. Maldita fiesta de disfraces, rabió Caperuza y apagó la luz. Ronca llamó “Vení”. Se comieron igual.

Romero, Carlos

Caperucita dixit: El lobo ha muerto. Lo sé. Mas nunca olvidaré aquellos ojos, su lengua en mi garganta, sus bellos dientes asesinos…

Sacieraín, Julio César

Yace aquí el lobo feroz que atacó a Caperucita y a su indefensa abuelita, muerto por un leñador. Toda historia, si meditas, es versión del ganador.

Sala, Isabel

El leñador se disfrazó de lobo, que se disfrazó de abuelita, que enseñó sus dientes a caperucita, que no supo de qué disfrazarse y dijo: Ohhh.

Sanabria García, Lola

– Desde que metiste a la abuelita en la residencia, se acabó el lavado a mano. Tu capa rojo-sucio ya no me tienta- dijo el lobo a Caperucita.

Sanabria García, Lola

– Estoy hasta la caperuza del lobo y de llevar la cesta a la abuelita. Quiero ser la Bella Durmiente – dijo Caperucita, al de la ventanilla.

Sanabria García, Lola

Desconcertado por el llanto, tiró la escopeta al río y la llevó de compras; pero no funcionó. No sabe qué hacer para consolar a Caperucita.

Sanabria García, Lola

¡Menudo cuento me has largado!- le dijo la mamá a Caperucita- ¡A saber dónde pasaste la noche! Castigada sin salir, durante una semana.

Sánchez Bonet, Daniel

Volvió hacia atrás, salió del cuento y de un bote se arrimó a mi oído: ¡Por fi!, ¡Por fi!, que a mí también me gustan los hombres depilados…

Sánchez Portero, Ángeles

Carrera truncada: Tras el incidente con el lobo, Caperucita abandonó sus estudios en Lenguaje Animal.

Sanguino, Ricardo

Lobo a Caperu cita. Ella acepta. Cuando llega, Lobo está. Cocinando abuelita al horno. Juntos disfrutan el banquete y la herencia.

Sapia, María Emilia

Si Caperucita hubiera ofrecido la cesta de comida para que el Lobo calme su hambre, no habrian ocurrido tan terribles sucesos.