Sicario de la noche

Mercol, Nidia

Fue la peor noche de mi vida porque, hasta ese instante oscuro, yo estaba convencida de que escribía muy bien. Vino él, un flaco de anteojos y calva incipiente, lector exquisito y sicario implacable: “Vos escribís muy mal, poca inspiración, mucho esfuerzo, adjetivos insoportables, te lo digo por tu bien”.

Lo odio.