El brillo

Quiñones, Claudia

Ella ríe. Una risa corta y satisfecha. Desde la semipenumbra del auditorio en el que se encuentra viendo disertar a su hombre, acaba de oír que lo elogian.

No importa que quien expresó su aprobación lo hiciera de modo confuso y por motivos contradictorios con los esgrimidos por él. Ella ríe y por un momento se ilumina con ese brillo prestado que sólo pueden alcanzar el acero o ciertas esposas.