Capitulo I

Brisco, Lucas

El vino hizo de la cena un momento mágico, esperábamos el postre, pero el viento apagó la vela… Y a tientas, nos buscamos con cuatro sentidos, nos aproximamos por el ruido, nos ubicamos por el tacto, y nos empezamos a conocer con los olores; para finalmente, encontrarnos en nuestras bocas.

Y en ese encuentro nos perdimos.

Perdimos el respeto y encontramos confianza…

Perdimos la vergüenza y encontramos el descaro…

Perdimos la ropa y encontramos la desnudez…

Perdimos la noción del espacio y encontramos proximidad…

Perdimos el yo para encontrar el nosotros…

Perdimos la facultad de perder… y Afrodita sonrojada, se cubrió los ojos…