“Negro” Fontanarrosa y el “rojo” de Avellaneda

Queipo Rodríguez, Antonio

Roberto Fontanarrosa, apodado Negro y argentino de Rosario, fue escritor y humorista gráfico, pero sobre todas las cosas fue hincha de Racing Club de Avellaneda. Creo que fue en su blog personal donde encontré una sentencia que me tiene atormentado desde aquel día que caí por allí de purita casualidad: “El fútbol es el juego perfecto”.

Yo no estoy de acuerdo. Perfecto es aquello a lo que nadie le encuentra taras, eso que todos aceptamos como que nos viene montado de serie. De lo que alcanza la excelencia sólo opinan algunos ilustrados, unas cuántas mentes privilegiadas, pero … ¿y de fútbol? De fútbol opina hasta el más gañán.

Cualquier individuo malencarado puede espetar sin rubor un “si me hubiesen hecho caso a mí ahora estarían en la final” o descalificar a un auditorio entero con un “¡qué sabrán ustedes de esto si jamás dieron una patada a un bote!”. Porque es seguro que todos tenemos algún conocido que es “el que más sabe de fútbol del mundo”.

Por eso el fútbol es imperfecto. De otra manera los partidos terminarían todos con empate y no habría segundas ni terceras categorías, porque todos los peloteros deberían disputar, por obvio, la primera división.

Siento llevarte la contraria Negro, pero en este argumento no tiene nada que ver que a mí, desde siempre, me tire más “el rojo” de Independiente.