El violador mojado

Camaca

Era el terror del barrio. Calles, azoteas, balcones sabían de su cruel existencia. Su record alcanzaba a una treintena de mujeres. La policía nunca supo por qué aquel violador desgarraba ropas íntimas y cuando su víctima estaba a punto de la humillación, huía despavorido. Un día cansado de su mala fama, se entregó. La policía supo entonces que estaba en presencia de… un eyaculador súper precoz…