Qué es peor

Zárate, José Luís

A veces, a la salida del colegio, un saludo lleno de sonrisas de su papá, siempre momentáneo. En ocasiones llega a una fiesta escolar de improviso, le da abrazos, habla con él unos minutos. Algún fin de semana puede verlo quedarse atrás, en la calle, con cara de querer jugar con él y no poder. Eso es lo que le da más tristeza.

Cuando quiere hablar de ello con mamá es el llanto de ella, las miradas enojadas, el hecho de que es mejor el silencio.

Pero a los niños no pueden ocultárseles las cosas. Por eso mamá se acerca a su cama, mira nerviosa sus manos mientras busca las palabras, empieza a hablar.

El niño tiene miedo. No sabe qué va a decir su mamá, se lo imagina, pero imaginar es diferente de saber. Saber es definitivo, no hay vuelta atrás, Escucha, temblando. Ignora qué será peor: que su mamá le hable de un divorcio, o de que su papá es un fantasma.