Goles y triunfo

Savoia, Liliana

Monterroso persigue al dinosaurio en completo estado de sonambulismo. Primer gol. Gritos, aplausos, hinchas. Cancha y más cancha. Segunda gol… quinto…gritos y más gritos… Luego el alarido. Alaridos cada vez más intensos. Olor a triunfo. Gritos y más gritos, ancestrales gritos. Patadas gloriosas se inmortalizan; los que ganan avanzan hacia el norte. En el centro el principio de nuevas emociones. Cuando despertó, la “vuvuzzella”, todavía sonaba allí.