Pedido de explicaciones

Lamique, Mario

Nunca antes se había sentido con tanta certeza, con tanta fuerza interior, con tanta motivación. Llegó al entrenamiento dispuesto a pedirle explicaciones al director técnico. No se lo contó a nadie porque sabía cuáles serían las respuestas de sus compañeros.

Llegó, abroquelado en su sentir. Se cambió repasando mentalmente de forma detallada lo que le diría a su técnico. Luego, ya con la ropa de entrenamiento, encaró hacia el objetivo. Por un momento aminoró la marcha dejando un resquicio para la duda, pero enseguida aceleró el paso y borró todo vestigio de arrepentimiento de su ser. Lo enfrentó y le dijo:

– Vengo a pedirle explicaciones.

– ¿Cómo?

– Si, si sabés que soy medio tronco, que tengo despliegue físico porque un pase a tres metros lo pifio, y corro mucho para estar lo más cerca de un compañero cuando le intento dar la pelota, no hay necesidad hay pasar papelones.

– ….

– Explicame… ¿para qué me ponés?