Mínimas para escritores

Castillo, Abelardo

1. Podrás beber, fumar, drogarte, podrás ser loco, homosexual, manco, o epiléptico, lo único que se precisa para escribir un buen libro es ser un buen escritor, eso sí, te aconsejo no escribir drogado, ni borracho, ni haciendo el amor, ni con la mano que te falta, ni en mitad de un ataque de epilepsia o de locura.

2. Lo mejor que se ha dicho sobre el cuento es lo que Edgar Alan Poe escribió en un ensayo, no pienso facilitarte las cosas reproduciéndolo, tendrás que encontrarlo solo, un escritor es un buscador de tesoros. Los descubre, o no. Esa es la única diferencia entre la biblioteca de un escritor y el mueble del mismo nombre de las personas llamadas cultas.

3. Podrás corregir tus textos, o no corregirlos, Tolstoi escribió siete veces “Guerra y Paz”, Stendhal terminó “La cartuja de Parma” en cincuenta días. El único problema es cómo se las arregla uno para ser Tolstoi o Stendhal.

4. Nunca escribas que alguien tomó algo con “ambas manos”, basta con escribir “las manos”, y a veces es suficiente una sola. La gente en general tiene “cara”, no “rostro”, no “asciende” la escalera, “sube” por ellas, no penetra a las “recámaras”, entra en los “dormitorios”. Evitarás los “ventanales”, y sobre todo los “grandes ventanales”. Dicho sea de paso, las ventanas no son de cristal, son de vidrio, lo mismo que los vasos. No digas que alguien empezó a cantar o a vestirse, si no estás dispuesto a que termine de hacerlo. En los libros la gente empieza a reír o a llorar en la página tres, y da la impresión de seguir así hasta que se muere. Sé ahorrativo, si lo que viene al galope es un jinete, no hace falta el caballo. La inversa no se cumple, la palabra caballo viene misteriosamente, sin jinete.

5. Los novelistas y los editores creen que una novela es más importante que un cuento, no les creas, sólo es más larga. No te dejes impresionar porque hayan existido Dante, Cervantes o Shakespeare, todo ocurre siempre por primera vez, también tu libro. En general cuesta tanto trabajo escribir una gran novela, como una novela idiota, el esfuerzo, la pasión y el dolor, no garantizan nada, es desagradable pero es así, no abandones la cama sin meditar en esto.

6. De tanto en tanto recordarás esta historia: alguien le llevó un manuscrito a Antón Chejov, y le preguntó, qué hago maestro, lo publico o lo tiro a la basura. Publíquelo, dijo Chejov, de tirarlo a la basura ya se van a encargar los lectores.

7. Nunca pidas que te presten un buen libro, los buenos libros se compran o se roban.

8. Si un libro te gustó mucho, podrás regalarlo, pero nunca lo prestes, vas a necesitar desesperadamente releerlo esa misma noche.

9. Un hombre que dedique toda su vida a casi cualquier cosa, puede llegar a ser una eminencia de algún tipo, dedicarse toda la vida a escribir novelas, sólo garantiza dolor de espalda.

10. “Hay cierta clase de grandes escritores que al terminar de leerlos uno quisiera llamarlos por teléfono”. Esto decía Salinger, y Salinger justamente es uno de esos escritores. Hay otra clase de grandes escritores a los que mejor no conocer nunca.

11. Los cuentistas dicen que el cuento es el género más difícil: tampoco les creas. Sólo es el más corto, el cuento es difícil para aquellos que nunca deberían intentarlo, para Poe era facilísimo, para Cortázar, Chejov o Hemingway, también.

12. No creas en las máximas de los escritores, tampoco en estas, lo que cautiva de una máxima es su brevedad, es decir, lo único que no tiene nada que ver con la verdad de una idea.