¿Cómo será ser argentina?

Salguero, María Aurora

El ulular de sirenas interrumpían la tranquilidad de la calle, pesumbrosa y taciturna Juana Romero caminaba hacia su casa. Ante tal alboroto no llegaba a comprender el motivo. Su poca educación, sus pies cansados de tanto trabajar en la casa de los Furgenson le quitaban las ganas de saber. A lo lejos la figura diminuta de sus changos se agrandaban a medida que apuraba un poco el paso. Después de un rato llegó al pueblerío y allí siguió sin comprender la algarabía de su familia y compadres. Es que de lejos un grupo de argentinos los visitaban por “el Día de La Identidad”. La pobre Juana sin articular palabra pidió una silla y después de escuchar los relatos pasó la mano por su frente marchita y alisando su larga cabellera desteñida por los años se dijo a sí misma: -ahora sí- entendí soy aborigen y en estas tierras que poblaron mis ancestros, aún no me dejan ser igual ¿cómo será ser argentina? se preguntó moviendo la cabeza.