¿Feliz?

Amado, Abril

El Caniche blanco, yendo a la peluquería de la veterinaria con su dueña, pasó cerca de un perro callejero y le dijo:

– ¿Por qué no te buscas un hogar?, así sos tan feliz como yo.

El Caniche dijo esto sólo para darle celos, porque bien sabía que mentía, (Con lo que le esperaba…).

Al rato, el de la calle miró por la ventana de la veterinaria: el Caniche sufría en manos de quienes lo bañaban. Entonces, cuando cruzaron las miradas, el primero le dijo:

– ¿Realmente sos feliz?… No lo creo, mírame a mí… soy feliz de verdad: soy libre.