El banderín

Queipo Rodríguez, Antonio

Hola a todos. Mi nombre es Pablo y hasta hace unos meses era un banderín de corner del campo de fútbol de El Reguerón.

Y digo era, porque desde que la federación y el ayuntamiento decidieron que Cangas debía tener un campo de hierba sintética como los pueblos grandes, estoy al paro.

Yo soy un banderín de los de toda la vida: palo de madera y tela barata, azul y roja, como los colores del Narcea.

Tengo pasado mucho frío en la esquina del río, pero sé sufrir.

Eso me lo enseñó mi abuelo, que de esto también sabía un rato.

Él vio jugar a Juaqui el Soliso, y un día, sacando un corner le puso la mano encima.

Siempre estuvo orgulloso de eso.

También disfrutó mucho viendo jugar a Chichi y a todos aquellos chavales que se reunían en verano para jugar partidos y eran invencibles.

Sólo quería pediros un favor: si sabéis de algún campo de hierba natural en el que necesiten un buen banderín, dejarme mensaje aquí.