El collar de Lola

Hinrichsen, Ana

Siempre que Lola viene a casa pide jugar con mis collares. Los toma uno por uno y, mientras yo se los coloco, me pregunta: “¿Quién te regaló éste? ¿Y éste?”. Invariablemente tengo que explicarle quién es cada persona que voy nombrando. El otro día tenía ya unos quince collares alrededor del cuello cuando me pregunta: “¿puedo llevármelos a mi casa?” Con pena dije: “no, porque yo los uso a todos pero te regalo éste que hice yo” señalando un collarcito de los que tenía puesto. Asombrada me contesta: “¿lo cosiste vos?”, “sí, Lola yo lo hice”. Bajó ella su cabecita y se quedó mirando el collar por un ratito. Cuando la levanta, me mira y me dice: “le voy a decir a mi primita Luli que lo cosió mi abuelita Anita”.