Sin título

Barros, Renzo

La música de batucada era el comienzo de la fiesta del Pujllay el rey de la alegría que invade las almas y los cuerpos. El chico que guía con el repique tiene un toque sobrenatural, brota de su corazón luces multicolores, nadie lo conoce, salió de la nada, por su gran talento es el líder. Con el ultimo acorde al final del carnaval desapareció, se esfumo en el aire, lo observamos llenos de asombro por haber tenido la suerte de compartir con el Pujllay esa esencia sutil que los ojos no pueden ver, el ser mismo que hace al fuego arder y al río fluir.