Día del padre

Bellani, Elena

Las manos de mi padre eran prodigiosas, de ellas brotaban a raudales maravillas fabricadas en hierro. Rulos y espirales que se entretejían mágicamente dibujando cuantas figuras puedas imaginar. Aun hoy me parece verlo, martillo en mano junto al yunque en el que daba forma al duro hierro que se doblegaba mansamente ante él.