GreenPeace, la venganza.

Mancilla, Eduardo

El reo, pescador furtivo, sonrió cuando leyeron el veredicto del jurado. Condenado a la horca. Pensando que la pena de muerte estaba abolida en ése estado, la mueca de risa se transformó en estupor cuando fue trasladado al estanque mayor de Mundo Marino.