Así era mi padre

Corallini, Claudia

Siempre elegante, con peinado a la gomina, su bigote fino y prolijo, su traje bien planchado y sus zapatos bien lustrados. Claro, debía estar siempre presentable, ya que cada mañana lo esperaban sus alumnos. Era maestro de una escuela técnica industrial. Siempre muy respetado, admirado y querido.
Te tuve, papá, pero era muy chica cuando te perdí. No alcance a conocerte lo suficiente. Me quedó un vacío en mi corazón. Recuerdo poco tu voz, hablabas lo justo y necesario. No eras muy demostrativo, no recuerdo un te quiero seguido de tus labios.
Pero yo te acepte así, tal cual eras. Reservado, callado. Así te conocí y así te quise. Te extraño papá. Desearía tenerte para demostrarte cuánto te quiero y disfrutarte más. Te amo papá y siempre te recuerdo, FELIZ DÍA.