Inodoro y el cataterismo

Amarilla, José Ángel

– Don Inodoro, desde que volvió de Santiago se lo ve cansino.
– Es por el recuerdo que me traje de allá.
– ¿Qué se trajo? ¿Alfajores? ¿Rosquetes que le cayeron mal?
– No Mendieta, ¡algo que llevo muy adentro del corazón!
– ¿El recuerdo de la música de las chacareras, el ritmo de los bombos?
– Tampoco. Es un bichito que recorrió por toda mi sangre y finalmente anidó en mi corazón.
– No me diga más: Mal de amores.
– ¡Ojalá!… Mal de chagas, Mendieta.
– ¡Qué lo parió! ¿Y qué hizo?
– Hice cataterismo.
– Cateterismo se dice cuando se somete al catéter.
– Pero cuando uno se somete a vender catas y teros se llama cataterismo Mendieta. ¿Por qué cree, que me odian tanto los loros?
– ¿No probó con tortugas?
– Son de salida lenta Mendieta.