El viaje

Avogadro, Marisa

AmorRoma… Se repetía sin cesar en su mente. El viaje fue sorpresivo, una maleta pequeña y todas sus ilusiones con el nuevo trabajo.
Entró a la sala y alas le salieron a su cuerpo en la imaginación. Voló con el pensamiento hasta posarse en sus ojos negros. Fue esa mirada de unos segundos más, del encuentro.
AmorRoma… se repite hoy, en Italia, junto a su nuevo trabajo y amor al mismo tiempo.