Guardia

Ali, Isabel

¡Guardia, vamos a hacer! Para eso me traje la gomera y la reposera. Noche y día. ¡El plumerío va a quedar si se arriman a dos metros! No me importa que la Griselda no se llame ni quiera llamarse Eulogia, ni que me mire como si estuviera loco desde la ventana de la cocina y proteste porque le convertí el jardincito en un maizal o porque te rebauticé. ¡Mendieta, carajo! ¡Así te vas a llamar! Y yo voy a tener maíz porque es lo que soñé siempre y porque no es justo morirse sin cumplir un sueño. ¡Que vengan los del gobierno a decirme que no se puede! Que vengan nomás… ¡Revolución agraria! ¡Sublevación de soñadores! ¡No negociaremos ni un grano de choclo ni un ideal con los matadores de ilusiones! Echate acá, Mendieta, y estate atento, que los loros están esperando que nos durmamos para atacar.