Una noche de furia

Fernández, Ariel

Facilidad para improvisar, eso es lo que tiene exactamente Boogie, y ojo que lo digo con conocimiento de causa.
El me invitó y por eso yo estaba ahí mismo, en la pieza del telo mirando cómo se le tiraba encima a la mina que entre piropos groseros y buen vino se levantó en el boliche top de la costa rosarina.
Y entonces los veo justo ahí… que sí, que no, que sí, que no; y por eso, por contextura y a puro capricho, Boogie se le tira encima a la susodicha que empieza a gritar que no, que no seas guaso, y Boogie dale que va, y entonces comprendo que facilidad para improvisar tiene Boogie.
Caliente al mango y cada vez de manera más violenta agarra a la mina que entre lágrimas le dice a Boogie ¡BASTA! ¡BASTA POR FAVOR QUE ME ROMPES LA REMERA! y es ahí que por su convicción de macho bien hecho que es y por este don que le descubrí que responde tranquilo pero acrecentando su euforia ¡QUEDATE TRANQUILA QUE TE COMPRO OTRA!