La visita de los loros

Barrios, Félix Daniel

En un lugar de la pampa de cuyo nombre no quiero ni acordarme, una bandada de loros sobrevuela un rancho que parece abandonado… “no está abandonau, es así nomás”, cuenta Mendieta interrumpiendo al relator. Los loros le gritan a Mendieta: “que salga el elenudo”, “¿qué hace, practica el baile del caño?”. Impasible, Mendieta responde “Don Inodoro se fue de viaje, ganó el pozo vacante del concurso de taba y se fue a celebrar con la Eulogia”. El lorerío se alborota y continúa con la molestia: “¡a ExpoChancho la llevó!” “si, a visitar a la
familia”. Pero desde el aljibe del fondo se escucha una voz conocida “por años mi comida fue un mendrugo de pan, ahora que somos ricos tendremos miles de mendrugos de pan, Eulogia”. Mendieta, buscando la complicidad de los loros, dice: “a eso se refería con una cena romántica a la orilla del agua, que lo parió”. Los loros, se miran y dicen a coro “animalito e’Dió”.