Aventureros

García, Liliana

Abro la puerta, obra en mí la sorpresa del descubrimiento: atrás de una sarta de chorizos que había dejado colgada en la cocina, un ratón se hace notar a pura pirueta, pero eso no es todo, no señor, una rata gris, loca de atar, lo acompaña de salto en salto mordisqueando su presa inerte. Lo que no saben los intrusos es que el azar no es parte de la idiosincrasia de su raza, así que cuando él aparta el último chorizo de la ristra, tiene la mala suerte de que se caiga al suelo, y su compañera, ni lerda ni perezosa, lo atrapa y huye encantada de la vida. En su carrera, el animal patina sobre una lámina de aceite que adorna coquetamente la mesada. Río a carcajadas al oír sus chillidos. Después de todo resultó gracioso.

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