Perdón Saura

Marinero, Esther Beatriz

Dan “Elisa, vida mía”, la película de Saura y no la puedo perder. El estreno fue poco después de la muerte de mi padre y siempre pensé que reflejaba mis desvaríos edípicos de entonces pero ahora, 30 años después, me interesa saber si aún persiste esa fijación.
Lamentablemente me quedé dormida.
Sé que el sueño repentino se debió a la gran ingesta de vino y a la bronca con Andrés. Bronca por la falta de venenos y cuchillos afilados que me impidieron matarlo. Bronca porque se fue sin palabras, sin portazos y para siempre. Pero lo peor no es esto, sino que me haya vencido el sueño y no poder ver tu peli, Saura. Lo demás, que en vez de insomnio me durmió, no vale una lágrima.
Parece que viene Andrés. Tendré que comprar venenos y afilar cuchillos.