La casa de los leones

Resala, Graciela

La casa estaba abandonada hacía ya varios años. Se decía que los leones de piedra se transformaban en fieras salvajes si se les arrojaba una piedra sobre sus cuerpos. Durante cinco días se juntaron a la salida del colegio y fueron hasta la casa. Agazapados detrás de los árboles, desde la vereda de enfrente, hicieron repetidos ensayos. Una a una las piedras golpearon en los cuerpos inmóviles de las fieras inermes. Ni un solo movimiento. Cada vez, retornaron ilusionados en poder despertarlas. Convencidos de la falsedad de la leyenda, cruzaron la calle y traspasaron la puerta reja. La violencia de los rugidos impidió que se escucharan sus gritos desesperados.

Comentarios cerrados.