Lluvia

Musso, Liliana

El aguacero cae con fuerza destructora, llenando todos los espacios, huecos y grietas, nada escapa a su humedad. Dentro de ella viajan los cuatro jinetes de apocalipsis, quieren liberarse y cabalgar ligeros, dejar de ser malditos.
En la huida han contaminado su entorno y la lluvia se vuelve manto de muerte. Nada queda en pie, la vida se disipa con cada gota. La muerte reina en soledad.
Indiferente aparece el sol, las nubes se marchan, los jinetes desmontan y nada encuentran que los nutra. Sin la lluvia, vagaran sempiternamente en la tierra desolada.