Mal tiempo

Rocca, Roberto

El repiqueteo monótono de las gotas y los martillazos, desde la mañana hasta la noche.
Sentado en la galería, miraba cómo el otro, imperturbable y empapado, clavaba tabla tras tabla.
Sonriendo con suficiencia, dijo:
-No tiene sentido. Siempre que llovió, paró.
Noé se encogió de hombros y siguió trabajando.

Cincuenta Cuentos Mínimos.Editorial Tiempo Sur.

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