Terror nocturno

Gozalo, Rubén

A veces, se lo contaba a mi oso de peluche, a las tortugas Ninja, a Popeye, al Ratoncito Pérez y hasta ET. Pero a nadie más. Lo que verdaderamente me daba miedo de pequeño era cuando el abuelo entraba en mi cuarto, me contaba una historia de terror y después se desnudaba y me empezaba a tocar.