El fin

Cabrera, Rubén Faustino

Muchos han vaticinado el fin del mundo. Algunos, a causa de una nueva era glacial. “Habrá muchísima comida para los pocos sobrevivientes, pero hasta ellos morirán de frío en poco tiempo”, profetizaron.
Y aquí estoy yo, el último sobreviviente, con toda esta comida para saciarme hasta el hartazgo y este frío inédito sobre mi cuerpo desacostumbrado, para congelarme lentamente. Todo está a mi disposición: carne, pollo, exquisitos platos de minuciosa preparación, frutas jugosas, postres deliciosos. Pero todo está helado, todo acorralado por este frío intenso que va paralizando mis extremidades, mi cuerpo, mi cabeza, mi…
-Mirá, querido. ¡Te dije que ese moscardón que andaba revoloteando en la cocina iba a terminar metido en la heladera! Murió congelado sobre el flan.
-¡Qué asqueroso! Sacalo, dale, sacalo con una cucharita que los invitados ya están esperando el postre.