Antes del cine

Otero, Álvaro Carlos

Mientras Pedrarias, su suegro, sonríe sin ocultar su satisfacción, Vasco Núñez de Balboa recuerda el beso de la princesa taína que lo trajo a esta situación. Bueno, lo que lo trajo aquí fue la traición de Garabito, despreciado por Anayansi cuando eligió a Balboa. Redobla el tambor y Vasco, gran soldado y administrador al que el Rey dejó misteriosamente de lado, más recordaba aquel apasionado juntar de labios que selló la intimidad con la princesa taína y que lo trajo al patíbulo donde el verdugo lo espera para cortar su cuello, en el que Anayansi había dejado las marcas de su pasión.