Cosas de pueblo

Fulco, Omar

Le traían un mal recuerdo los besos de las películas. Esos del final, que sellaban un amor o marcaban un reencuentro. Era por algo que le había pasado hace mucho años en su pueblo. Un domingo al atardecer, al salir del cine, fueron con su novia hacia la plaza y se besaron apasionadamente al amparo de un ombú y de las primeras sombras de la noche. Para él, eso terminó siendo un beso de despedida. A los pocos días, ella lo dejó por otro.