Sentencias

Cabrera, Rubén Faustino

Un ex cuñado mío, milico (uno elige a las esposas, no a los cuñados), me dijo un día, jocoso, tomándose el pelo a sí mismo: “Nosotros tenemos un dicho: Todo lo que se mueve, se saluda; todo lo que está quieto, se pinta de verde”. Y yo agregué, aunque me pareció que no le gustó tanto mi aforismo: “Y también, para ustedes, todo lo que piensa… se mata”.