Soy de aquí, soy de allá

Carrieri, Yanina

Camino. Doy un paso hacia delante. Avanzo. Se me eriza la piel. Mi memoria emotiva se activa. Suspiro. Observo cada rincón. Pensar que hace más de treinta años que no piso este lugar. Un frío ronda por mi cuerpo y lo estremece. Tantos recuerdos. Tantos momentos. Y hoy estoy acá. Los calabozos son tan pequeños que mis alas no me permiten acceder. La oscuridad del sector refleja los hechos tenebrosos que faltan esclarecer. Las lágrimas son un reflejo de la conmoción vivida.
Salgo. Se acrecienta esa sensación de estupor ante cada imagen del pasado. Transito por Libertador y recuerdo los “festejos” del mundial ’78. Sensaciones cruzadas. Felicidad y orgullo en medio de tanta tenebrosidad. Los gritos de gol escondían los anhelos de libertad. Y eso no se percibía en los rostros de la mayoría de los espectadores argentinos.
Hoy, después de 36 años, regreso. Soy uno de los treinta mil y busco lo mismo que la mayoría de la sociedad: justicia.
Recién ahí descansaré en paz.