Baldosas que hablan

Puga, Fernando Andrés

Las de Hollywood recuerdan estrellas de cine. Las dos o tres que hay en el barrio, no. La que está en la cuadra de la calle Lope de Vega, entre la vía y Bacacay, rescata de las balas a un tal Horacio Jorge Sosa. Nunca lo conocí en vida. Cada mañana, al pasar por la puerta de la casa donde él vivía, leo su nombre y la fecha en que fue asesinado por el terrorismo de Estado. Hoy puedo decir que somos amigos. Cada mañana yo lo arranco del olvido. Cada mañana él me devuelve la memoria.