Sueño profundo

Ricciardi, Bibiana

Avanza nervioso entre la multitud que lo aclama. Una niña corre a besarlo. Sonríe para los fotógrafos. La fecha patria apenas comienza. Camina firme aplastando las hojas que alfombran la acera. El otoño insinúa su rigor pero el sol aún entibia la ciudad. Emocionado baja la vista. Una mancha en el extremo de la bota derecha le provoca escozor. ¿Qué sustancia ensucia su inmaculada mañana? ¿Por qué se ha puesto las botas en lugar de los zapatos? La gaffe lo irrita tanto como el sacudón molesto sobre su hombro. Su abogado lo conmina enojado, le indica que el juez está esperando que despierte para continuar el juicio. El viejo tirano se acomoda en el banquillo, y continúa oyendo los alegatos en su contra.