La trama

Cabrera, Rubén Faustino

Esa tarde él no volvió de la fábrica ni en los dos días subsiguientes. ¿Lo habrían secuestrado? ¿O habría desaparecido para salvar la vida y luego se comunicaría con ella? Al cuarto día comenzó a tejer, como Penélope esperando a Ulises. Tejió y destejió hasta el sexto día sin llegar jamás a terminar una prenda.
El séptimo día, sin que ella se lo propusiera, sus manos tejieron una capucha y entonces comprendió que él jamás regresaría.