Arenga por la vida

Baldessari, Adriana

¡Vivitos y Coleando! Así los quiero ver. Nada de caprichitos. Nada de berrinches ni pataleos. ¡Ojito!. ¿Me escucharon? ¡Vi-vi-tos y Co-le-an-do!
Hasta mañana mis campeones. Así se despide cada noche al terminar su turno, la enfermera de Terapia Intensiva del Hospital de Niños.