Del por qué se nos fue Caloi

Moscarda, Esteban

—¡Señor! —Exclama un ángel— creo que se equivocó: todavía no era su hora.
—Lo sé, pero lo necesito: tengo que crear un par de universos y él es el indicado para ayudarme. Su tinta y su pincel servirán para delinear los mundos que tengo planeados. Además, tengo que darle unas vacaciones a Dalí —respondió Dios mientras iba a recibirlo.