Enroque

Gaut vel Hartman, Sergio

Me incorporé apoyándome sobre el codo, pero aquel simple movimiento demostró que estaba más débil de lo que había supuesto, ya que el universo giró a mi alrededor y así permaneció, como si yo fuese el sol de papel de un sistema en miniatura.
—El sol de papel de un sistema en miniatura. Me gustó la imagen. —La voz venía de un ángulo de la habitación y no se parecía a nada que yo hubiera escuchado en mi vida.
—¿Quién está ahí?
—Creí que lo adivinarías.
—No estoy en condiciones…
—Así me sentía al principio.
—¿Al principio de qué? —Me dejé caer; las sábanas me envolvieron con sus alas blancas y una sucesión de palabras desfiló ante mis ojos, como un epitafio.
—Otra imagen perfecta. Ojalá logre escribir así algún día.
—No entiendo —logré susurrar.
—Es irrelevante. Al final de mi primer cuento, el autor, devenido personaje, muere.