Midón

Zárate, Omar Julio

No tuve el placer, no lo conocí. Sólo escuché su música, la de sus espectáculos; y ahora, cuando veo a mis nietos que tampoco lo conocieron ni podrían ya verlo, pero bailan y cantan al ritmo de Objetos Maravillosos, Locos Recuerdos o Cantando sobre la mesa, sé que Hugo sigue y seguirá siempre Vivito y coleando.