L o que se hereda no se hurta

Savoia, Liliana

En la escuela los profesores me repetían sin variar: “De ahí salió la salvación del desierto” ¡buen negocio hicieron esos hijos de p…!”
Ahora entiendo de dónde me viene lo mal hablado. Mi abuela paterna decía: “lo que se hereda no se hurta”, nena.
Maldiciones aparte “El re tatarabuelo de Martínez de Hoz les ofreció 1500 caballos al Ejército argentino y todo objeto bélico que requiriera (al entonces presidente Roca) para desalojar para siempre a los ‘salvajes’ hasta más allá del Río Negro”. Me pregunto ¿Será por el refrán que no tienen ni tendrán remordimientos, los hijos, nietos y futuros engendros de esta “noble” familia de hijos de p…?