En boca cerrada no entran moscas

Sarko Medina Hinojosa

Era difícil. Estaba con gripe y nunca aprendí a respirar bien por la boca si no era aspirando profundamente, lo que iba a ocasionar que las moscas en el silo sanitario en que estaba sumergida hasta el cuello, entrarán a raudales. Arriba, estaban buscándome los hombres de uniforme. Al final no pude cumplir eso de “En boca cerrada no entran moscas” y mastiqué por algunas horas a cuanta mosca curiosa entraba por mis labios.